domingo, 5 de marzo de 2017

ACTIVIDAD 1

José Casado del Alisal. 1864. La rendición de Bailén. Óleo sobre lienzo. Museo del Prado.

En la primera obra de José Casado del Alisal (1864), podemos observar la rendición de Bailén, como el propio nombre de la obra indica. Es una pintura oficial, pensada para ser expuesta y memorar una batalla, pero no la realidad de la guerra. En ella observamos los altos cargos de los ejércitos francés y español, estableciendo las condiciones de la rendición. Vemos que hay un ambiente diplomático que no refleja la crueldad real que implica la guerra. Los colores y detalles de esta pintura están muy bien cuidados (paisaje, vestimentas, trazos muy definidos, etc.) ya que tiene una finalidad estética.



Francisco de Goya. 1808. Nº 5, Y son fieras. Aguafuerte sobre papel. Museo Británico.



En la segunda obra de Francisco de Goya, antagónica a la primera, podemos observar cómo el pintor refleja fielmente lo que vio. Los personajes de esta obra son gente normal, soldados que luchaban en la guerra sin ningún cargo importante. La obra refleja la agresividad que implica la guerra. En esta segunda obra de Goya, aparecen mujeres y niños, también partícipes del terror y sufrimiento de esta batalla. Como el objetivo de esta pintura es reflejar la realidad, el pintor se olvida de aspectos estéticos, tales como el paisaje o el color, y se centra más en la acción y en las emociones de los protagonistas.

En cuanto a las diferencias entre ambas pinturas, cabe decir, en primer lugar, que pertenecen a autores distintos de dos épocas diferentes. Por tanto, la representación de una misma guerra varía. Mientras que el cuadro de Goya muestra personajes anónimos (antihéroes) en plena lucha, la pintura de Alisal nos enseña un acto diplomático. Son dos visiones distintas de un mismo hecho histórico. El objetivo de la obra de Alisal es representar un hecho histórico y que se reconozca el espacio y sus protagonistas, mientras que el objetivo de la segunda sería representar la tragedia, sin importar el lugar. Una diferencia muy importante entre las dos obras, ya nombrada anteriormente, es la presencia de la mujer. En la obra de Alisal no aparece ninguna y en la obra de Goya está muy presente en la batalla, incluyendo también la presencia de niños. Otro aspecto muy importante a comentar son los colores. En "La rendición de Bailén" se utilizan colores vivos porque tiene una finalidad estética. Sin embargo, en la obra "Y son fieras" se ha utilizado la gama de grises, haciendo caso omiso al resto de colores.

Por último, debemos decir que nos llama la atención que la figura central de la obra de Goya sea una mujer que carga con un niño. Es posible que la obra reivindique el papel de la mujer, que soporta un doble cargo: la familia (con el niño en brazos) y la lucha en la batalla.

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